28 agosto, 2011

EL DESEO

Hilvanarás con arrugas, 
la demente labor 
de los relojes.

Y el tiempo y la
costumbre te entregaran 
razones,
para que zurzas
el insostenible inconformismo
del alma.

Pero la verdad, es que Tú,  

Ahora,

Estas ahí en la esquina
con el iris, adolescente aún,
palpitando en ámbar.

(Porqué esa calle, te mira, 
y te devora.)





25 agosto, 2011

MARK TWAIN Y BARCELONA

Siendo un niño leí una anécdota de Mark Twain que no sé si es cierta.

En ésta se explica que realizando un viaje en tren, el pasajero de al lado, sin saber quien era su interlocutor, inició una conversación sobre libros. Tras conversar un rato sobre títulos y autores, Mark Twain, amparándose en su anonimato, decidió preguntarle al pasajero su opinión sobre Las aventuras de Huckleberry Finn, libro que él mismo escribió. El pasajero le contestó, ante la sorpresa del escritor, que ojalá jamás hubiese leído ese libro, a lo que Mark Twain, un poco ofendido, le dijo que a él no le parecía tan malo.

- No, no es que me parezca malo sino que me gustaría no haberlo leído nunca para poder disfrutarlo ahora como la primera vez.

Hoy, mientras paseaba por Barcelona, me he acordado de Mark Twain. No sé si la anécdota es cierta, pero si sé que me encanta esta ciudad y que me gusta mas
 aún,  vivir a veinte kilómetros de ella.

23 agosto, 2011

AL 7 NEGRO






Hazle oídos sordos al rosario tenaz de los relojes.
Súbete a una silla y grítale al demonio.
Juégate al 7 negro
las tiritas de una vida.
Pierde el miedo a perder
y con la carne en carne viva:

         Dobla la apuesta.

         Rompe el tablero.

         Fóllate la baraja.

O siéntate a mirar como te pasan los días por delante y como llegas tarde...

a tu propia vida.



21 agosto, 2011

A MI AMIGO GREGORIO MELUS

Esta es la historia de un punki
que se cree cosa fina
¡ Que no hay muchos punkis que vivan
delante del Vilamarina !

Le gusta componer canciones
y meterse con sus colegas
y ni en el escenario ni en el lavabo
dejar “pollo” con cabeza.

Sea el coño de la Natalia
o los pelos de la Berta,
el pop o el Javi Doblas
o las Castillo de fiesta.

Cuando sale a los conciertos
la peña le grita: ¡Basta!
¡Pero donde habrase visto
a un punki con rastas!

Pero él se acerca al micro
y con su acento de Zaragoza
le dedica a Cabezabolo
un solo de Punki-Jota.

Y después coge la guitarra
y tiemblan el cielo y la tierra
a ver si encuentra ya una “maña”
que le afine un poco la cuerda.

Que de tres acordes no pasa
pero quiere irse de gira,
disfrazarse de Pantoja
y bailar como Shakira !!


Y aunque su furgo no corre tanto
como el autobús de Speed,
ya tratará de emularlo,
aunque sea... con la nariz.

SOLO EN TI.

Andas a la deriva
buscando una pupila 
que acierte en ti,
que te susurre
que deberías llenar 
tu casa de espejos,
porqué es luminosa y segura 
y deberías también,
sentirte seguro tú.

Pero en lugar de eso,
a ti, te aterran los pasillos y
los recodos, y los gritos 
sordos en la buhardilla.

... y aprendes a mirarte desde fuera.

Y será ahí, en  mitad 
de ese insensato cabotaje,
donde algún día te sorprenderá 
una tormenta, 
y todo el tiempo y el espacio 
que has tenido,
se te alumbrará vacío.

Y aprenderás, 
más tarde de lo que quisieras,
qué sólo tú, 
eres tierra firme.

19 agosto, 2011

AMNESIA

Vivía en el suicidio lento del que no tiene memoria.


Del que olvida inexorablemente lugares, vivencias, alientos y personas, del que se deja, en cada huella, un pedazo de su historia.

Vivía un día tras otro. Y otro tras otro. Y un día tras otro mas. Tras otro. Mas.

Vivía sin mochila y sin telares, con una amnesia perpetua que devoraba el recuerdo de todo lo que le había pasado.

-         ¿Te acuerdas cuando?
-         No.
-         ¿Te acuerdas donde?
-         Tampoco.

Vivía sin el imprescindible colchón de recuerdos que acuna una existencia.

Vivía solo.

Tan solo, 
que sabe que sólo tiene
el tiempo que le queda.

Un día menos tras otro. Y otro tras otro.  Y otro menos aún. Tras otro. Menos.


DEBAJO DEL SOFA



Hoy he barrido debajo del sofa y he encontrado frutos secos, monedas y cuentas de una pulsera rota.
He descubierto también colillas enmudecidas que huyeron de manos, o se sellaron de labios, o se volcó un cenicero en un descuido.
Y la solapa de una caja de durex decapitada.
Y uno de esos clips que retuerzo y enderezo y retuerzo en la oficina mientras hablo por teléfono.
También había muchísimas tardes de no me apetece una mierda y de paren el tiempo y de nunca llegue mañana.