07 mayo, 2013

QUE LA REBELDÍA SIEMPRE VUELVE


A ti,
que a las tres cervezas
te sientes viejo
y notas que tus ojos
ya no alarman a las mujeres
y que tu pelvis hace tiempo
que grita andamios.

A ti
que la luna te adormece
y se te empolvan
los cristales
de ver de lejos.

De repente

un día va

y se te mete en la cama
una de veinticinco.

Para poner las cosas en su sitio.

Para gritarle
bien fuerte
a tu cara de estúpido
la misma puta
lección de siempre.

09 abril, 2013

DIVIDE Y VENCERÁS



Protege bien
tus intereses,
todos los que te rodean
se quieren aprovechar de ti.

- no te muestres, no te exhibas -

Escóndete tras unas cortinas
bien gruesas,
blinda tu facebook
con un nombre falso
y una foto que no puedan
relacionar contigo.
Guárdate de enseñar
tus días tristes
no sea que alguien
empatice y te suelte
la chapa.

- no te muestres, no te expongas -

ante nadie.


En definitiva eso es lo que siempre

supo


                                   el enemigo.

DE LETRAS



No soy capaz de calcular
cuantos años ya sin
el amor.

Ni siquiera el sexo
es cuantificable
últimamente.

Ya me lo avisaba mi padre:

Chaval,

no te va a servir
de una puta mierda
eso de
ser poeta.

FURIA




Conocía el viento
y luego supo de su furia
en las pupilas.


Mientras el hombre
se perdía en los papeles
a ella el pulso
le gritaba
galope de caballos.


Cuando se fue
ya conocía la tierra
pero luego supo
de la dulzura con que hablan
las aristas de las manos.


Y ahora dice que sabe
y que viene.


Y a mi me tiemblan
todas
l a s
t e c l a s
d e l
t e c l a d o.

29 enero, 2013

LA VIDA


Llegar a casa
soltar la chaqueta
encender la luz.

Coger de nuevo la chaqueta
y salir.

La muerte
el vacío
o que se yo.


Por decirlo de algún
modo


la vida


que se me esta poniendo chula.



NI UNA DERROTA



Una semana antes nos decía
que él no tenía
miedo a la muerte,
pero que no quería morir con dolor.

Así era mi padre.
Derrame cerebral.

Ni el cáncer de huesos
ni su puta madre

le iban
a decir a él
lo que tenia que hacer.



EXACTAMENTE


No se que hago exactamente

aquí

que espero de esta noche
rota y sin quicio
de este empeño de otoños
en el centro mismo
de la vida.

No sé que espero de estas horas de la madrugada


de la terca sobriedad que impone la tristeza


de los ojos cuadriláteros
ante tanto rostro ajeno
y tanto ruido de bar.

No sé que hago bebiendo
otro tequila a fuego
fumando
otro cigarro en negro
escribiendo
este catálogo de miserias


no sé que destructivo intento
me trae hasta aquí cada noche

ni mucho menos
porque
demonios

os explico todo esto.